Cerrar
Email WhatsApp Compartido por 0 personas
18.08.2010

Sello K: las mujeres y el gym

–¿¡Qué?!, a mí ni con espátula me sacas de la cama a esa hora, fue la respuesta de una compañera de universidad cuando le comenté que me levanto a las 5:45 a.m. para ir al gimnasio. Mientras la escuchaba, la imaginaba completamente esparcida sobre sus sábanas, succionada por la almohada, intentando despegarse de la cama […]

spinning1.jpg

–¿¡Qué?!, a mí ni con espátula me sacas de la cama a esa hora, fue la respuesta de una compañera de universidad cuando le comenté que me levanto a las 5:45 a.m. para ir al gimnasio.

Mientras la escuchaba, la imaginaba completamente esparcida sobre sus sábanas, succionada por la almohada, intentando despegarse de la cama con el susodicho instrumento culinario (bien mata pasiones su analogía). Entonces, me pregunté ¿por qué las mujeres no respetan la madre de todas las ecuaciones: CC-CG=CP?, es decir, calorías consumidas (o engullidas, dependiendo del caso) menos calorías gastadas es igual a un cuerpo perfecto.

¡Pero no! Las féminas prefieren sufrir por períodos de tiempo definidos. Y pucha que se autoflagelan, caen en la desesperación y el llanto. Es que he visto de todo: dietas en base a rábano, lechuga, privación de sexo (cuando bien implementado puede llegar a quemar más de 300 calorías) y la de la sopas (¡qué manera de hacer pipí!), entre muchas otras.

Están también las chicas que al ver en el noticiero la típica nota de que los gimnasios se están llenando porque en “3 meses se ven los resultados”, corren a matricularse. Y ahí me las encuentro: las típicas señoritas que quedan sin respiración en el ya tan manoseado y poco ondero spinning o en el nuevo y cool kranking (que al final es lo mismo pero uno pedalea ¡con las manos!) O aquellas que gastaron más tiempo – y calorías claramente – en buscar la tenida perfecta para lucirse mientras levantan pesas, o las infaltables Bridget Jones que están 3 horas en el lugar, pero queman sólo 4.2 calorías. A esas me dan ganas de gritarles: “¡señorita!, el gimnasio es igual a una relación: calidad, no cantidad… ¿¡puedo usar la máquina ahora?!”

Pero lo que no saben, o más bien no quieren entender, es que con el tipo de dietas flash el cuerpo cambia el metabolismo y guarda grasa como si fueras un oso preparándose para hibernar. Y luego se preguntan por qué no bajan de peso. Y ni hablar de las spinnidoras y las krankeadoras, se esmeran tanto que suben las pulsaciones a un nivel tan alto que no queman el ‘rollo michellin’, queman músculo, y quedan como flan casero.

Y a las fashionistas, esas que usan el buzo hiper cool, les digo: el gimnasio es el único lugar donde pueden estar consigo mismas, de relajarse y pensar en lo que quieran. Olvídense de cómo se ven. Las posibilidades que se enamoren de un hombre en el gimnasio son un 68% más baja de que lo hagan en un supermercado, de acuerdo a una prestigiosa encuesta de la BBC, y no es broma.

La pura santa verdad es una: despertarse a las 5.45 a.m. para hacer deporte, no es tan terrible. Ahora, que seguramente les va a costar acostumbrarse a abrir los ojos tan temprano… sí, pero hay beneficios:

1.- Puedes comer cuanta cochinada quieras porque tu cuerpo va a cambiar el metabolismo.

2.-Eliminas el stress, vas a estar despejada.

3.-No te vas a preocupar cuando queden dos meses para usar traje de baño.

4.- Digámoslo con todas sus letras, se van a ver harto más ricas, cuando el calendario marque un nuevo verano.

*Chicas, Sello K es la nueva columna que Branko Karlezi, conductor del programa de radio Superados, relacionador público de un hotel de lujo de Santiago y 100 por ciento estiloso, escribirá para Taconeras, vía Cosmo. Espero que lo sigan y hagan muchos comentaros. – Paula Avilés.

Comenta este post

cerrar