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Por Autor: Lottie Lumsden. Fotografías:: Max Abadian.
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26.07.2018

La cruda experiencia de Zoe Saldana en Hollywood que casi termina con su carrera

La actriz y activista reveló toda la verdad de la industria del cine en exclusiva.

La cruda experiencia de Zoe Saldana en Hollywood que casi termina con su carrera

A sus 40 años de edad, Zoe Zaldana ha experimentado lo dulce y agraz de Hollywood. La actriz se mudó con solo 19 años a Los Ángeles desde Nueva Jersey para trabajar por su sueño, el que comenzó con pequeños personajes en Crossroads, con Britney Spears, y Get Over It, con Kirsten Dunst. Pero no pasó mucho tiempo para que Saldana se diera cuenta de que ser mujer en la industria del cine tiene complicaciones.

Hoy lloro, porque no sabía lo difícil que era. Ahora, definitivamente, lo veo. Todas sufríamos en silencio… La gran traba para las mujeres desde hace siglos ha sido el silencio, hoy la traba es hablar. Y no quiero volver a sentirme minimizada y tengo suerte de estar acá. Ha sido injusto y desigual… Desde cómo construyes el personaje hasta cómo fuiste seleccionada… Incluso cómo te vistes. Y todas esas escenas donde debes estar en ropa interior y tienes que grabar una escena sexual que te haga sentir gratificada. O cuando llegas al set y ves a tu director masculino y a tu coestrella tener discusiones colaborativas sobre las escenas donde tú estás involucrada y no eres parte de esa conversación, porque eres el personaje servicial. No quiero volver a eso. Te sientes estúpida. No quiero volver a escuchar a otro hombre decirme: ‘Oh, tú eras mi musa’. No quiero ser más tu musa. No quiero que simplemente me pegues en tu pared y me mires. ¡Quiero que me escuches!”.

Esta experiencia se repitió en las grabaciones de Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra, la primera gran película de producción masiva para Zoe. Esa experiencia me dejó una sensación un poco amarga”, confiesa. “Todo era muy elitista. Mi tiempo lo es todo para mí, y cuando no lo invierto sabiamente soy infeliz. Entonces pensaba: ‘Podría estar con mi familia, aprendiendo en la universidad o viajando, pero me encuentro aquí, siendo tratada como una extra y de una forma muy despectiva por personas que ni siquiera saben hablar adecuadamente…’. Mi tiempo estaba siendo malgastado. Mucho de eso tiene que ver con las inseguridades personales y el ego inflado. Yo también era inmadura”.

Si bien casi renuncio a su sueño de vida, trabajar con Steven Spielberg y Tom Hanks para The Terminal le devolvió la esperanza. Compartí mi experiencia con él y me dijo: ‘Es muy desafortunado que hayas tenido que pasar por eso. Pero continúa. Eres muy buena y hay gente amable ahí fuera’. Me invitaba a sentarme con él en el set, tenía una silla junto a la suya. Eso llenaba mi corazón de felicidad, porque se acordaba de que en otras oportunidades me habían hecho sentir tan irrelevante, que intentaba hacer de esta experiencia lo opuesto”.

Poco a poco fueron llegando más y más proyectos que llevó a la actriz a una loca agenda laboral, que afectó su relación con su marido, Marco Perego-Saldana y sus tres hijos Cy, Bowie y Zen. Mientras filmaba Avengers: Infinity War, Guardianes de la Galaxia Vol.2, y protagonizaba la tan esperada Avatar 2, la actriz se sintió que necesitaba parar.

El 2017 fue mi año más movido. Pasaron muchas cosas en nuestras vidas. Dividí mi tiempo entre mi vida familiar y dos de mis películas, las cuales fueron filmadas en diferentes lugares, Atlanta y Los Ángeles. Se volvió muy estresante. Me di cuenta de que la vida necesita ser más balanceada. No solo me estaba afectando a mí, sino que también a mis hijos y a mi marido. Tuve que tomar muchas decisiones para el bienestar de nuestra salud”.

Su familia es la razón de su vida, y su marido se ha convertido en un apoyo fundamental desde todo lo que ocurrió en Hollywood a partir del escándalo de los abusos de Harvey Weinstein y los movimientos #MeToo y Time’s Up, en los cuales participa mucho. “Mi marido ha sido una inspiración en todo esto”, dice. “Las conversaciones que hemos tenido han sido seguras e íntimas y han ido evolucionando. Ha sido muy gratificante. Él es parte del grupo #MeToo”, agrega.

“Tenemos que enfocar las narrativas de #MeToo no solo a las víctimas, sino que también a los hombres que estaban ciegos y ahora ven todo. Si hay algo que aconsejo, es que debemos ser amables con los hombres que están haciendo un esfuerzo y no ponerlos a todos en la misma caja. No podemos hacer con otros lo que han hecho con nosotras. Si somos conscientes de lo mal que se sintió por tanto tiempo, entonces sabremos lo que no hay que hacer y a no enseñarlo”.

Y la lucha aún no termina, entre sus actividades laborales Zoe espera seguir utilizando su voz para hablar de las injusticias que se viven día a día. Una heroína dentro y fuera de pantalla.

¡Revisa la entrevista completa de Zoe Zaldana en la edición de julio de revista Cosmopolitan!

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