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30.09.2010

¿Qué tipo de seductora eres?

La semana pasada, mi marido, en otro de sus actos de amor, me regaló entradas para ver a Miguel Bosé en Madrid. Estaba saltando de la emoción cuando me contó el gran notición. ¡Moría por verlo en vivo después de tantos años! Así que partimos a ver “Cardio”, lógicamente yo más ilusionada y emocionada que […]

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La semana pasada, mi marido, en otro de sus actos de amor, me regaló entradas para ver a Miguel Bosé en Madrid. Estaba saltando de la emoción cuando me contó el gran notición. ¡Moría por verlo en vivo después de tantos años!
Así que partimos a ver “Cardio”, lógicamente yo más ilusionada y emocionada que él.
En la puerta del Palacio de los Deportes, donde fue el show, empecé a sentir un aroma especial, que iba poco a poco aumentando y apoderándose de mi cuerpo… Una vez dentro, me dí cuenta que ese olor era la acumulación de hormonas de sensualidad que se estaban alterando ante sólo pensar que en uno momentos más vería a uno de los reyes de la seducción en acción. Es realmente impresionante ver como Miguel Bosé, a sus cincuenta y algo años, es aún capaz de seducir a tantas personas.
Nena, fue su primera canción, donde sale al escenario bailando con unos movimientos pélvicos suaves y con unos 12 kilos menos, que según la prensa española se lo debía a una dieta Ayurvédica que estaba siguiendo, y un traje negro inmaculado que le quedaba elegantísimo. Estaba más guapo que nunca; sexy, ultra seductor y dueño del escenario como sólo él lo sabe hacer. En unos segundos, estaba medio estadio babeando a sus pies.
Me preguntaba, ¿qué tienen algunas personas que son tan seductoras? ¿Se puede aprender el arte de la seducción o se nace con eso? ¿Qué nos seduce de ciertas personas que nos hace quedar “marcando ocupado”?
Hace un tiempo atrás, no se cómo llegó a mis manos un artículo que hablaba sobre la existencia de 9 prototipos de seductores, cada prototipo con sus características bien definidas que son utilizadas como armas para llamar la atención de nuestra “presa”.
¿Qué tipo será Miguel Bose? Llegando a casa y completamente seducida por su espectacular show, me puse a analizar nuevamente la lista e intentar sacar algunas estrategias para nuestro uso diario.
Me referiré a “seductoras”, pero la lista es válida para ambos sexos.

El primer prototipo de seductora son las llamadas “afroditas”; que son todos aquellas que seducen por su gran feminidad. Son personas muy sensibles y maternales pero a la vez muy sexys y provocadoras, con curvas peligrosas, labios sensuales y muy mujerazas.

El segundo tipo son las seductoras “líderes”; que seducen con sus capacidades de liderazgo, comunicación y convocatoria. Son seductores con iniciativas que logran que los otros sean capaces de hacer, feliz, lo que ellos quieran. Seducen con su liderazgo de grupos.

En tercer lugar, están las seductoras “intelectuales”, que son todas aquellas que atrapan a su presa por el buen manejo del lenguaje intelectual, profundo y su capacidad de análisis filosófico de la vida. Son aquellas personas que te seducen por su capacidad de ver el mundo con ojos sofisticados, elegantes y críticos.

Las seductoras “artistas” son el cuarto tipo. Se caracterizan por su creatividad, su forma poco convencional de ver el mundo y su sensibilidad a cosas cotidianas que para muchos pasan desapercibidos. Son personas que seducen porque van a su ritmo y no les gusta estar en los lugares convencionales ni guiarse por patrones.

El quinto prototipo es el llamado “divas”. Aquí quedan agrupadas todas aquellas seductoras que les gusta ser el centro de atención, que seducen por su brillo y encanto innato y que logra que la adoren fácilmente por ser aspiracional para muchos. Son aquellas seductoras que cuando entran a algún lugar llaman inmediatamente la atención y si eso no ocurre, se van a otra parte donde les valoren su magnificencia.

Las “rescatadoras”, son otro tipo, que se caracterizan por ser las que seducen rescatando a sus presas de una tristeza, de un mal amor y que logran que sus parejas le tengan agradecimiento por las buenas obras que siempre hacen. Son las típicas seductoras que hacen sentir a su presa que ella es capaz de rescatarlos y protegerlos frente a cualquier adversidad.

En séptimo lugar, están las “encantadoras”. Seductoras que son capaces de atrapar a su presa con una combinación perfecta de una mirada que pone nervioso a cualquiera y unas palabras que te dejan atontados con la suavidad y delicadeza con que son dichas. Son las personas que son capaces de hipnotizarte al momento de seducirte.

En penúltimo lugar, nos encontramos a las llamadas seductoras “misteriosas”, que son aquellas seductoras que dicen muy poco, que nunca se sabe en que están, que quieren o hacia donde irán. Son seductores de pocas palabras, pero profundas y muy acertadas y filosóficas. Son muy efímeros y fugaces.

Y en noveno lugar, están las seductoras llamadas “vividoras” que son aquellas ultra seguras del mundo y de sus logros, que seducen contándoos sus experiencias alucinantes de vida.

Yo, creo que soy una mezcla entre líder, intelectual, vividora y rescatadora, aunque debo de reconocer que mis armas de seducción han ido cambiando con el tiempo.
Recuerdo que en el artículo se menciona que también, dependiendo del tipo de seductora que seamos, es el tipo de seductor que nos atrae. Por ejemplo, a los seductores misteriosos les atraen los seductores artistas. Aunque siempre hay atracciones libres no complementarias.
Le pregunté a mi marido y a unas amigas qué tipo de seductora soy y que me dijeran cosas de mí que me hacían seductora. Y tal como pensaba, mis ojos eran la parte del cuerpo con la cual mas seducía porque son grandes y expresivos y con ellos, más la ayuda agradecida de las pestañas largas que la genética me regaló, inicio mi juego de seducción. Mi marido dice que lo seduje con mi “prestancia” es decir, mi elegancia y mi forma de ver el mundo. Le seduce que soy aventurera y que conmigo él puede hablar de lo que sea.
Pensando en qué me seduce a mí de un hombre, debo confesar que es, por lejos, la inteligencia. Me seduce que sean los mejores en lo que hacen o se destaquen mucho. Me seduce que otros los admiren por sus conocimientos. Jamás me podría seducir un flojo o alguien con cero ilusiones en la vida. Me mata alguien que busque la excelencia y se entregue con pasión en lo que hace con alegría y responsabilidad.
¿Se puede aprender a ser una mejor seductora? Yo creo que sí, pero si sale forzado en vez de seducir, matamos las pasiones. Así que ¡cuidado! Es mejor seducir menos que seducir mal.
Un beso a todas,
Ale

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