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27.04.2012

Sello K: La olla de presión

Nunca he sido fanático de la frase “el amor te encontrará” o “cuando menos lo buscas te llega”. Son #puraspatrañas. Si uno quiere enamorarse va y sale a buscar a alguien. Si la persona llega por peripecias del destino, se agradece pero no dejemos el esfuerzo al poderoso universo. Es simple, uno pone “love mode […]

Sello K: La olla de presión

Nunca he sido fanático de la frase “el amor te encontrará” o “cuando menos lo buscas te llega”. Son #puraspatrañas. Si uno quiere enamorarse va y sale a buscar a alguien. Si la persona llega por peripecias del destino, se agradece pero no dejemos el esfuerzo al poderoso universo. Es simple, uno pone “love mode on” y así se camina por la vida. Pero ese no es el punto de esta columna, lo que sí lo es, es que tengo a una señorita en la oficina complicada porque ella estaba soltera hace algún tiempo y re juraba que quería “enamorarse”. Al encontrar al galán, “le hizo el amorsss” (bien venezolano), fue suya, le consumió, etc… ustedes me entienden. Y ahora que el pelmazo está enamorado, ella corre por las calles de Santiago, arrancando de su otrora “al fin lo encontré”. Esto le pasó por un error que muchos y muchas cometen: no supo diferenciar.

Sí. No supo diferenciar que lo que quería no era amor. Era sexo. Y no es cosa de no sentir ganas de “estar” con alguien, de “tocar” a alguien”, sino que cuando uno anda con lo hot por la sangre el cuerpo suelta hormonas que se parecen a esa necesidad intrínseca de enamorarnos. Si la señorita en cuestión hubiese buscado un F&G (Fuck & Go) estaría súper contenta y efectivamente estaría trabajando y no como zombie mirando el computador.

Porque está así como momia, no sólo porque el tipo babea por ella y hace que el Mapocho se rebalse, sino que también se siente “sucia”. Suficiente con que tener sexo por una noche es ser un monstruo del lago Ness. Si todos tenemos esas necesidades y es mejor saciarlas, y listo a saciarlas, y herir a la otra persona porque un “Fuck & Go” disfrazado de un “me gustas” puede herir más que una bala en el corazón.

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