Cerrar
Email WhatsApp Compartido por 0 personas
22.06.2012

Pasteles versus bombones

Quizá no haya nada peor que ir por un bombón y encontrarte un pastel. ¿A quién no le ha pasado, no? Hace unos años, a mi cuñada le dio por andar de cupido y eligió un separado de su oficina para presentármelo. Pintaba pa’ bombón no lo niego, tenía buena conversa por teléfono, era un […]

Pasteles versus bombones

Quizá no haya nada peor que ir por un bombón y encontrarte un pastel. ¿A quién no le ha pasado, no? Hace unos años, a mi cuñada le dio por andar de cupido y eligió un separado de su oficina para presentármelo. Pintaba pa’ bombón no lo niego, tenía buena conversa por teléfono, era un tipo educado, agradable. Y llegó el día de la cita a ciegas. Me pasó a buscar y enfilamos hacia el Parque Arauco a comer a alguno de sus restoranes… pero en la medida que nos acercábamos, él comenzó a cambiar de idea y me propuso una película… mmm no me gustó tanto, pero decidí ser flexible. Hicimos la fila y cuando nos faltaban unas cinco personas para comprar las entradas, se da vuelta y me dice: “¿Tienes plata que me prestes?”. ¡Quéeee! –me dije– Esto no me puede estar pasando a los 38 años. Y entonces saqué mi yegua-mentirosa y le dije: “Nooo, ni un peso, fijate”. Uff, las cosas iban mal. Y fue entonces aprendí que:” siempre puede ser peor”. No quedaban entradas en el cine, así que nos fuimos directo a comer, sin embargo cuando eligió Creps & Wafles, mi guata me dijo que la cita iba cuesta abajo…. pero chicas… aún me quedaba calvario.

Aparece el mozo. Yo pido un pisco sour y un panqueque con queso y algo más. El una Fanta y un panqueque con helado. A los cuarentitatos años…. noooo ÑOÑO total!!! Esa era la última señal que necesitaba para poner en marcha el plan B:  metí la mano a la cartera, saqué mi celular y exclamé: “Oh!!! tengo una llamada perdida”. ¡Mentira! pero marqué el número de la Cony para que viniera a rescatarme.

-Ahhh estás aquí en el mall, ah y estás con Gustavo, que coincidencia, ¿porque no se vienen a comer con nosotros?

Parecía que la noche al menos salvaría con la ayuda de mis amigos. Qué laaaargos se hicieron los minutos, 5, 10…¡Qué les pasa que no llegan! Y el galán a esa altura entraba en confianza y preguntaba cosas de mi pasado… mientras yo intentaba ser amable…. hasta que se tiró la frase de oro en aquella nuestra primera cita: “¿Cómo era el sexo con tu ex marido?”. In-cre-í-ble. ¿Qué contestas ante una interrogante de ese calibre, si era la primera vez que le veía la cara al individuo? ¿Era un sicópata, un pervertido, loquito?

Y en ese instante se abrió la puerta y entró la Cony con su media naranja de entonces. Por lo menos me salvó de la incómoda respuesta. Al poco andar pedimos la cuenta y san se acabó. Pastelazo me llevó a mi casa, me bajé del auto y literalmente huí! Mi teléfono sonó incesante por dos semanas seguidas, pero nunca más contesté…

Hay muchas clases de pasteles. Por ejemplo está el “encubierto”, aquel que a todas luces es un bombón. Te mueres por él, él se desvive por ti, te persigue, te llama, te dice que eres hermosa…. y de pronto puffff una cachetada de realidad te despierta! La misma Cony, hace poco salió con un tipo que le encantaba, un bombonazo según ella. La invitó al concierto de uno de sus cantantes favoritos. El tipo no es muy comunicativo, así que ella no se extrañó que no le hablara demasiado en el trayecto hasta el Movistar Arena. Total, él tenía que hacer mérito porque ya se había mandado un numerito (la plantó un día), pero era tanto su arrepentimiento, los llamados y perdones que le ablandó el corazón, y mi amiga accedió y decidió darle otra oportunidad. Buenos asientos, el hombre se la había jugado con la invitación, apareció el cantante en escena, el público y la Cony en llamas y cuando mira pal lado, su compañero literalmente roncaba!!! Así que no quedó otra que decir: Next!

Y por último está el pastel que te rompe el corazón. Ese que no mostró la hilacha hasta el final. Ese que te enamoró y cuando te tenía lista, te llama un día y te dice que volverá con la ex, que está pololeando con otra o que de súbito encuentra que la relación va demasiado rápido, después de que te había convencido de que la Venus de Milo era una alpargata al lado tuyo.

Recetas no se pueden dar…. porque lo que para una es pastel para otra puede ser bombón. Anoche mismo hablábamos de los tipos de hombres: el sensible y el rudo salieron a la palestra…. yo me quedo con el rudo, brutanteque y básico… mis amigas iban por el sensible… Les dije, sobre gustos nos hay nada escrito, pero Brutos v/s Sensibles, será motivo de otra columna.

Si quieres seguirme por twitter @Paula_Aviles

Comenta este post

cerrar