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Karen Uribarri
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27.07.2018

¿Sexo en el trabajo?

¿Debería estar prohibido?

¿Sexo en el trabajo?

¿Quién no se ha enterado de algún affaire en la oficina o ha protagonizado uno? Y es que las fantasías sexuales se crean especialmente en ambientes prohibidos de erotismo y en los que se supone ‘debemos ser correctos’.

Las largas jornadas laborales, el compartir intereses y tareas comunes, además de los almuerzos y cenas de trabajo, son caldo de cultivo para coqueteos o encuentros un poco más sensuales. Al final, pasamos más tiempo con los compañeros de trabajo que con la propia familia, así que el contexto se da fácil.

Recientes encuestas demuestran que 1 de cada 11 personas han practicado sexo en la oficina, con alguien del trabajo y un 3% con alguien de fuera. Para mí, el margen de error de las encuestas es alto. Siempre pienso que son más y que por pudor no confiesan lo que han hecho.

Y es que la oficina es el lugar propicio para desarrollar las fantasías, más cuando con los compañeros de trabajo se puede liberar el estrés acumulado, o jugar simplemente o, quizás, usarlo como venganza de un mal momento que se viva en la pareja. Algo que, no recomiendo, pero que sé se da mucho.

Sin embargo, creo que es muy necesario, como personas adultas que somos, en el pensar en las consecuencias de las cosas que hacemos. Un revolcón con un compañero de oficina no sólo puede poner en jaque nuestro trabajo, sino que involucrarnos en el comidillo de todos y afectar nuestro desempeño laboral. Y qué decir de cuando existe rango dentro de la jerarquía de la compañía. Muchas empresas incluso dejan por escrito la prohibición de este tipo de relaciones.

Si bien estos encuentros pueden resultar bastante entretenidos, los problemas que podrían derivarse de ellos podrían ser mayores… Lo más complicado suele ser cuando una de las partes decide poner fin a la relación, ya que hay que convivir a diario con la otra persona y seguir interactuando de la manera más grata posible. De allí que se diga que mezclar las cuestiones laborales con las amorosas, puede estallar como una bomba.

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