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25.03.2010

Moda peligrosa, efímera e injusta

En los aviones de Air France están dando un documental extraordinario sobre Karl Lagerfeld, el gran mito de Chanel, que se demoraron tres años en filmar. En él, este tipo extraordinariamente creativo declara cosas que creo son absolutamente trascendentales para la vida en general y para quienes amamos la moda. Lo primero que cuenta es […]


En los aviones de Air France están dando un documental extraordinario sobre Karl Lagerfeld, el gran mito de Chanel, que se demoraron tres años en filmar. En él, este tipo extraordinariamente creativo declara cosas que creo son absolutamente trascendentales para la vida en general y para quienes amamos la moda.
Lo primero que cuenta es que cuando era niño no era que fuera un eterno soñador que se pasaba películas todo el día. “Más bien tenía una clara visión de lo que quería llegar a ser y una poderosa intuición que me decía cómo hacerlo”. ¡Notable! ¿Quién de nosotras tiene una visión exacta de lo que quiere llegar a ser? No sé si muchas personas en el mundo pueden responder afirmativamente. Pero sí sé que quienes la tienen, se diferencian muchísimo. Y no lo digo basándome en parámetros de éxito, dinero o fama, porque son añadidos de algo bastante más profundo. Además, un sacerdote sí puede tener esa visión bendita y no necesariamente estar podrido en dinero.
Lo otro que contaba era que comenzó a fotografiar la publicidad de Chanel el día en que criticaba a un fotógrafo y le dijeron “por qué no lo haces tú mejor”. Y comenzó. Dice que tiene tan claro lo que desea que le toma segundos, de hecho el shooting de Nicole kidman tomó con suerte una hora ¡y fue la imagen que recorrió el mundo en todas las revistas! “La fotografía permite inmortalizar un momento que de otra manera no puede ser reproducido”.
También dice cosas mas divertidas –pero no menos cierta–, como que la gente que vive pegada a su teléfono portable posee una vida turbulenta. ¡Lo encontré genial!
Pero lo que más me gustó es una afirmación que puede que ustedes odien, pero que a mí me hizo alucinar y la recordé después de leer los comentarios del post sobre los looks que vi en Paris:
“La moda es peligrosa, injusta y efímera”.
¡Toda la razón! Injusta, muy injusta. Sólo algunas personas tienen acceso a ella, porque no sólo se necesita dinero para estar en su mundo, sino que también un cuerpo estéticamente potente (que no es que nos lo haya dado sólo la naturaleza, sino que necesita un cuidado que no todas estamos dispuestas a hacer, porque es re fácil decir que un pitillo X es para flacas y castigarlo como si fuera un pecado, cuando no somos capaces de comer saludable y ejercitarnos). Efímera en su máxima expresión, porque pasa rápido y se va tan ágil como la vida. Y peligrosa porque obsesiona corazones y mentes hasta casi hacerlos perder la razón; crea patrones, comunica mensajes de manera clara y directa y no deja espacio para la especulación.
Se los quise comentar porque a raíz del post anterior me quedo con la sensación de que algunas de ustedes esperan que en Cosmo sólo publiquemos moda “real”. Y resulta que la moda “real” también es la que llevan mujeres estilizadas de otros países. Por lo demás, en Chile hay miles de mujeres flaquísimas que anhelan día a día tener un gramo más y también merecen cabida aquí. Les pido por favor que intentemos salirnos un poco de lo que sólo a nosotros nos sirve y abramos más la visión para darle un respiro al ego. Así como les digo lo que vi en una de las ciudades más elegantes del mundo, también somos capaces de publicar páginas que mes a mes enseñan cómo vestirse de manera económica, alcanzable y de acuerdo a cuerpos más rellenitos. Además Cosmo Girls, no se trata de salir a gastar como país en guerra, sólo de inspirar un look nuevo. En mi caso, hoy recordé mi olvidada chaqueta de cuero blanca (comprada en Zara, año 2003, $109.000 y hasta hoy dura impecable) que es ajustada y que durante un tiempo no pude usar por tener 4 kilos extra que me atormentaban, pero que desde que me propuse perderlos me hacen ver divina :). ¡Y no gasté ni un centavo! El abrigo negro básico que seguro muchas tienen tal vez sólo requiera de una buena tintorería y de una excelente gilette para sacar la mota molestosa (y un pañuelo glam de color vibrante si tienen ganas).
Ojalá haya quedado más o menos claro. La moda es fascinante, adorable y sí, es peligrosa y muy injusta. Pero no por eso la dejaremos de abordar de manera directa y clara. Hay gente que sí puede pagar unas botas nuevas este 2010 y si yo no puedo, puedo tomar las del año pasado, llevarlas al zapatero, lustrarlas perfecto y llevarlas con algo que sí pueda pagar. Y se verán fabulosas porque finalmente lo más costoso es la actitud, que resulta impagable. Y por último, si me frustro por no poder tener algo, en vez de irme en mala mejor uso esa energía para potenciarla en un sueño que algún día llegará. A modo de ejemplo, hace meses y quizá dos años que muero por una cartera nude en cuero, ultra fascinante. Y no la encuentro y cuando la veo y vale U$1.000, entiendo que debo pedir que la vida me la ponga al frente por bastante menos. Y en Paris la busqué y encontré muchas pero seguían caras. Y sigo con las sensación de que ahora que voy en abril a NYC al shooting de Benetton esté ahí, esperando por mí :). Y como siempre me sucede, el sueño se hace realidad de la manera más increíble. Y cuándo me preguntan cómo lo logro, sólo puedo decir que las cosas que uno anhela hay que trabajarlas de otra manera, en positivo, de manera exquisita. Pero si las castigo, las aniquilo. Lo tengo muy claro, en todo orden. Después de todo chicas, lo que uno piensa hoy, lo vive mañana y por eso los pensamientos también son peligrosos y extremadamente injustos. Sólo que no son tan efímeros…
Les deseo un día estiloso, súmamente elegante (un rico perfume es una de las claves ;).
Kiss

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