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01.07.2011

La importancia de la imagen

Ante la espléndida boda de Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock, la expectación que genera un evento como este, los inmediatos comentarios acerca de como estaba vestida la novia,  la sorpresa de algunos por el look seleccionado por la ahora Princesa,  el glamour de las hermanas  del novio, el despliegue de producción en la vestimenta […]

La importancia de la imagen

Ante la espléndida boda de Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock, la expectación que genera un evento como este, los inmediatos comentarios acerca de como estaba vestida la novia,  la sorpresa de algunos por el look seleccionado por la ahora Princesa,  el glamour de las hermanas  del novio, el despliegue de producción en la vestimenta de los invitados;  me quedo pensando, una vez más, por qué le damos tanta importancia a la imagen.
Y la verdad de la verdad, es que aunque nos pese… ¡Es importante! Lo que no tiene que ver con un tema superficial. Hace unos días cuando vi por televisión la iniciativa de la comuna de Santa Juana en la VIII Región, de hacerles una especie de “Fashion Emergency” a las mujeres de ese lugar, observé sus reacciones de felicidad absoluta al verse “atendidas”, “arregladas”, “bellas”, y me convencí una vez más que mi teoría es cierta.
Los estudios también lo demuestran. Uno se “arregla” en un 58% por su propia autoestima. En un 30% por el legítimo reconocimiento de los demás y sólo en un 12% por salud o higiene. Entonces ¡imagínense! Una mujer que se siente “conforme” en relación a su imagen, es una mujer que será más feliz, podrá relacionarse mejor con su entorno, con sus cercanos y seguro será mucho mas productiva en su trabajo y aunque suene exagerado, le servirá mas a la sociedad y con ello al desarrollo del país.
Y esto no tiene que ver con tener el clóset lleno de ropa. Tiene que ver con aprender a conocerse, saber que tipo de cuerpo tenemos, las cosas que nos quedan mejor, pero por sobretodo aceptarse tal como somos.
Es mucho mas útil tener pocas cosas que nos queden bien, que seguir confirmando que las mujeres, como mucho, utilizamos un tercio de nuestro clóset.
Estamos en época de liquidaciones, háganse una lista de la cosas que les hacen falta. ¡No vayan a comprar sin tener claro que compraran! No lo hagan el fin de semana cuando las tiendas no dan abasto y ni siquiera nos podemos probar. No compren jamás prendas pensando en que adelgazarán o tallas más grandes, pensando que se pueden arreglar.
Compren aquellas cosas que les queden bien, olvidándose de la talla. Recuerden siempre que la talla no es más que un “dato”. Un dato que cambia como cambia la marca o como cambia la tienda.
Dos consejos: para cada parte de abajo o “buttom” debemos tener 3 partes de arriba o “tops”, para sacarle el máximo provecho a nuestras prendas. Y lo otro, saquen la cuenta cuantas horas trabajan en la semana. Por ejemplo, si trabajamos 40 horas semanales, debo tener al menos 20 prendas para trabajar.
Así de a poco uno va construyendo un “fondo de armario” que realmente sea útil. Trataré en las siguientes columnas ayudarlas para saber cómo se arma un “fondo de armario correcto”. Si tenemos ropa de nos sirva, que nos quede bien. Automáticamente nos sentiremos mejor, nos veremos mejor, seremos más felices y con ello todas nuestras acciones serán percibidas de manera positiva.
Ahhh, pero no crean que esto se hace en un día. No se desesperen. Tómense el tiempo necesario. Lo importante es lograr el objetivo no importa cuanto nos demoremos.
¿Me cuentan, ya?

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