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09.06.2011

El arrepentimiento…

¿Y si le hubiese dicho? ¿Qué hubiese pasado si..?, ¿les suenan conocidas esas preguntas?…arrepentimiento se llama y de verdad que es una de las sensaciones que más me angustian.  Pasé mucho tiempo arrepentida por no haber dicho y hecho algo en su momento, y además de ser cuestionada por mis amigas, yo fui mi peor […]

El arrepentimiento…

¿Y si le hubiese dicho? ¿Qué hubiese pasado si..?, ¿les suenan conocidas esas preguntas?…arrepentimiento se llama y de verdad que es una de las sensaciones que más me angustian.  Pasé mucho tiempo arrepentida por no haber dicho y hecho algo en su momento, y además de ser cuestionada por mis amigas, yo fui mi peor jueza. No lo dije y tampoco lo hice, y muchas cosas podrían ser distintas ahora, pero ya está y no se puede arreglar.
Me sentía tan mal que le pedí un consejo al escritor y psicomago chileno Alejandro Jodorowsky, quien me respondió con la siguiente frase: “Cuando dudes de actuar, siempre entre “hacer” y “no hacer”, escoge hacer. Si te equivocas tendrás al menos la experiencia”. Recién ahí lo entendí, era tan simple.
Uno se pasa la vida arrepintiendo por cosas que hizo y no dieron buenos resultados, pero también lo hacemos por cosas que no hicimos. Si las hiciste, bien, te da el beneficio de haber hecho el intento, es un arrepentimiento válido y con razón. Pero al no hacer las cosas se instala la duda del ¿qué hubiese pasado si?, STOP, eso no está bien.
En ese mismo cuestionamiento calza perfecto el consejo de Jodoroswky y se suma la sabiduría de Maquiavelo, quien decía “Vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse”. Tiene sentido por donde lo mires, me costó un porrazo, pero aprendí la lección. No me puedo arrepentir si no hice nada para cambiarlo.
Entonces la conclusión es, primero, siempre HACER. Sé que es difícil, pero de verdad que quedarse con las dudas es peor, no tienes nada que perder, y si es que llegara haber algo, no importa, si el resultado es positivo valió la pena. Y segundo, no arrepentirse de lo que NO hicimos, porque estuvo en nuestras manos y fuimos nosotras mismas quienes decidimos echarnos para atrás.
Atrévanse, hagan lo que tengan que hacer y digan lo que quieran decir. Dejemos de arrepentirnos por algo que ya no tiene solución y acumulemos experiencia.

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