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29.06.2011

No ocurre sólo en las películas…

Chicas, el fin de semana me contaron algo tan increíble que quiero compartirlo con ustedes. El sábado me junté con unos amigos con los que viví fuera de Chile por un tiempo, y poniéndonos al día del resto del grupo internacional me enteré de una historia increíble, de verdad ahora creo que las “historias de […]

No ocurre sólo en las películas…

Chicas, el fin de semana me contaron algo tan increíble que quiero compartirlo con ustedes. El sábado me junté con unos amigos con los que viví fuera de Chile por un tiempo, y poniéndonos al día del resto del grupo internacional me enteré de una historia increíble, de verdad ahora creo que las “historias de película” también ocurren en la vida real.
Margarita, una de nuestras amigas extranjeras había planeado venir a Chile este fin de semana, pero nos envió un mensaje diciendo que le había ocurrido algo y que de verdad no podía venir, cuando leí el mail con la explicación casi muero, de ahí mis ganas de contarles.
Margarita tuvo un pololo cuando era chica, como a los 18 por ejemplo, terminaron, no se vieron más, ella se puso a trabajar, viajó, vivió un tiempo en Estados Unidos (donde la conocimos), volvió a su país, tuvo pololo, terminó, se puso a trabajar y así, hasta que se enteró después de casi 10 años que su pololo de los 18 se casaba en un mes. Y al parecer eso era lo que necesitaba para darse cuenta de que, a pesar de los años, lo seguía queriendo. Y aquí es donde la cosa se pone de película.
Margarita se armó de valor, agarró valentía no sé de donde y lo enfrentó. Le dijo que todavía lo quería y que lamentaba que se casara. Sí, así nada más. Se lo dijo, alguna mujer que haga las cosas como se debe. Ahora, una vez dicho eso, lo peor de todo vendría siendo esperar la respuesta, ciero? Nunca se sabe lo que puede pasar, pero él le dijo la línea perfecta: “Estaba esperando este momento hace 8 años”. En resumen el matrimonio se canceló a un mes de realizarse, ahora están juntos y felices.
Así que chicas de verdad muchas veces escucho a mis amigas o mujeres en general diciendo que nunca les va a pasar algo así, y que odian las películas de amor porque son cosas que no pasan en la vida real. Quería compartir esta historia con ustedes porque son esas cosas las que debemos recordar a veces. Ahora pueden ver que sí pasan, pero quizás depende un poco de nosotras también.

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