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06.07.2011

Todas tenemos una Bridget Jones

Particularmente siento que todas tenemos algo de Bridget Jones en nuestras vidas. Hace tiempo, en una junta de amigas descubrimos que teníamos una Bridget en el grupo, es más, que había sido así desde que la conocemos (8 años). Ha llegado a tal punto que cada vez que nos juntamos es: “por favor, cuéntanos qué […]

Todas tenemos una Bridget Jones

Particularmente siento que todas tenemos algo de Bridget Jones en nuestras vidas. Hace tiempo, en una junta de amigas descubrimos que teníamos una Bridget en el grupo, es más, que había sido así desde que la conocemos (8 años). Ha llegado a tal punto que cada vez que nos juntamos es: “por favor, cuéntanos qué te pasó esta semana!!”, o cuando se va a algún viaje de placer o trabajo, nunca ha vuelto sin un relato divertido o vergonzoso.
Su currículum de eventos desafortunados la siguen desde chica. Sufrió por el mino del colegio, como todas, pero que en la despedida de IV medios leyeron su carta de amor dirigida al joven en cuestión. Sólo a ella le roban la carta. Vergüenza!! La que se hizo pipí de la risa en público o se cayó justo antes de la foto de curso, y salió con la rodilla moreteada en primer plano. Y así hasta el día de hoy en que ya es una profesional.
Mi favorita fue un día que la teníamos que pasar a buscar para ir a un cumpleaños. La llamo y le digo “estamos afuera, sal”. De repente la vemos cruzar corriendo la calle y subirse al auto con una rapidez impresionante. Okey, “¿qué te paso?”. Salió de su casa y como le habíamos dicho que estábamos afuera se subió al primer auto que encontró, claramente no el nuestro. Adentro había un tipo, y ella “ay, cambiaste el auto, ups me equivoqué”, y arrancó.
O antes de la entrevista de su actual trabajo. Tuvo la mala pata, literal, de meter la pierna en un hoyo. ¿Cómo? Nadie se lo explica, ni ella. De hecho había señalización ¡peligro! Pero nada, hasta la rodilla. Claramente se la destrozó y entró sangrando a la oficina de su ahora jefa. Lo peor de todo es que le preguntaban si quería un parche o lavarse la herida y ella, positiva como es, les dijo que no importaba, que estaba todo okey.
Se va de viaje, se enamora de los personajes más extraños y de las profesiones más variadas existentes en el planeta, sufre por amores imposibles, le tocan los taxistas pasados para la punta que poco menos la invitan a salir o le hablan de su vida sexual y ella se baja casi que con el taxi andando, llegando blanca a contarnos que casi la perdemos secuestrada. Empieza y termina dietas día por medio, la han atropellado en su bici, y así miles más. Tiene sus momentos depress como todas, y ahi estamos todas sumando calorías con ella, tomándonos un traguito de vino y tratando de dejar el cigarro, en eso todas nos parecemos.
Tenemos a nuestra Bridget, ella lo sabe y la adoramos por eso, tal y como es. Porque aún con el historial de malas pasadas, ella se lo toma por el lado positivo, sin amargarse y eso la hace ser especial.
Y ustedes, ¿tienen a su señorita Jones en el grupo?

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