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07.09.2011

¿Cuándo serás mamá?

Dice el dicho que “nunca es tarde cuando la dicha es buena”, pero cuando se trata de la dicha de la maternidad, las mujeres de todas partes del mundo nos vemos enfrentadas a un reloj biológico que corre en nuestra contra y a desafíos profesionales, de independencia sentimental o a miedos que nos hace retrasar […]

¿Cuándo serás mamá?

Dice el dicho que “nunca es tarde cuando la dicha es buena”, pero cuando se trata de la dicha de la maternidad, las mujeres de todas partes del mundo nos vemos enfrentadas a un reloj biológico que corre en nuestra contra y a desafíos profesionales, de independencia sentimental o a miedos que nos hace retrasar esta decisión, sin saber mucho de sus consecuencias.

Las mujeres a través de la historia hemos optado primero por la educación, luego por el desarrollo profesional y nuestra independencia. Cada vez hay más miedo al compromiso y se hace muy difícil encontrar pareja estable. Y el tema es: ¿es este nuevo estilo de vida compatible con aquellas mujeres que quieren ser madres algún día? ¿Hasta cuánto podemos esperar sin arriesgar nuestra vida o la de nuestro hijo? ¿Qué se puede hacer para que cuando estemos en los 40s y queramos tener hijos, ese sueño sea posible y no se trasforme en un pesadilla de arrepentimientos?
Sé que es un tema que se lee en todos lados, pero sigo sintiendo que hay mucha desinformación.
Las causas de por qué retrasamos ser madres creo que tiene varias etapas. Primero queremos educarnos, viajar, salir por el mundo y desarrollarnos como profesionales exitosas. Tener hijos a los veinte y tantos sería una locura en esta situación. Estamos recién madurando como mujeres y reconociendo nuestros gustos, aspiraciones y deseos propios. Yo me casé a los 24 años, bastante joven para lo que tenía bajo mis planes, pero me enamoré pérdidamente y decidí dar el gran paso de compromiso pleno. Pero a pesar de lo joven, tenía muy claro que en ese momento de mi vida, por más enamorada que estuviese, un hijo no cuadraba con nuestros planes. Si llegaba, feliz, pero si te podrías cuidar, mejor. Yo me gradúe, me casé y me fui a vivir a Miami con mi marido. Un montón de cambios en muy poco tiempo que son muy fuertes emocionalmente para cualquier mujer, pero ambos lo conversamos y decidimos que primero queríamos estabilizarnos como pareja, sólo habíamos pololeado un año, afianzarnos profesionalmente y estabilizarnos económicamente. Digan lo que digan, tener hijos no es gratis. Instalados en USA, la presión familiar y social no la sentimos.
Hoy tengo 35 años y estoy embarazada por primera vez. Creo que no podría haber llegado este regalo de la vida en mejor momento. Estoy en esa etapa de mi vida donde he logrado todo lo que he querido, como persona individual, como pareja y como profesional. Me he dado el tiempo para trabajar, estudiar un postgrado, explorar el mundo y vivir en distintos países sin importar mucho dónde me llevara el destino. He sido cómplice con mi marido, nos disfrutamos, conocemos y dedicamos al 100% el uno al otro por años y ser madre a esta edad llega en un momento en donde sé quien soy, a dónde voy y qué espero en mi vida. Ya no tengo temor a asumir las nuevas responsabilidades y los cambios de vida que se nos vendrán, lo disfruto al máximo y gozo con cada etapa de este maravilloso viaje que tardé en escoger para la mirada de muchos.
¿Pero qué pasa con todas aquellas mujeres que están en los 40s y aún no están casadas ni emparejadas? ¿O las que han invertido un montón de tiempo en una relación y de repente por al tocar este tema de apurar la maternidad por temas de reloj biológico sus parejas salen volando por el miedo al compromiso y ahí se quedan solas a los 40s con el desafío de partir una relación de cero? ¿O simplemente aquellas mujeres que por decisión propia y de pareja deciden ser madre a los 40s y disfrutar al máximo la plenitud de la vida? ¿Qué se hace? ¿Por qué nadie nos cuenta la firme a los 20? ¿Por qué tengo que escuchar llorar a mis amigas a los 40s cuando deciden ser madres y el ginecólogo les dice que ya es tarde, que sus óvulos son de mala calidad y que les quedan muy pocos? Todas sabemos que hoy en día los avances científicos hacen maravillas, así vemos a una Ana Torroja siendo madre a los 45, o a Salma Hayek a los 40 o a la reina del Pop madona a los 42. Pero ¿cómo? Los tratamientos de fertilidad son cada vez mas requeridos por las parejas cuando la mujer está en los 40s, pero debemos saber que no sólo son caros, sino que también tienen altos riesgo para la madre y el bebe, desgastan emocionalmente y se debe estar preparada para tolerar la frustración de pasar por varios intentos sin éxito. Para las que están solas por diferentes motivos, hay bancos de espermios donde se puede acceder a donantes. Otra opción es congelar óvulos cuando se está en los veintitantos o principio de los 30s que es cuando aún estamos fértiles. Se supone que la edad mas fértil es entre los 20 y los 25 pero a los 30, si tenemos una vida sana y equilibrada, aún es buena edad para hacerlo. No necesitamos estar con parejas. El proceso se hace sola. Y quedan ahí, congelados para cuando decidas dar el paso de ser madre. Otra opción, para las que ya están en pareja pero quieren esperar algunos años más, es congelar óvulos fecundados. Así por ejemplo, te puedes casar a los 30, hacer el proceso de congelación y esperar los años que decidan. Esto ayuda a que en el momento que quieran ser padres, la calidad de las fertilizaciones son mucho mejores y con más éxito por la juventud de esos óvulos.
Como ven, hay cada vez más opciones disponibles que nos hacen estar más tranquilas al momento de posponer la maternidad. Pero es responsabilidad de todas nosotras como mujeres informarnos en profundidad con especialistas, hablarlo sin tabúes, sin miedos y sin recriminaciones. Yo con este post sólo quiero que nos pongamos en alerta y no nos quedemos dormidas en los laureles. Así, evitarás llegar a los 40 con un grado de arrepentimiento importante.
Un beso para todas y que el momento de maternidad sea el deseado y no el obligado.
Ale y compañía 🙂

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