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28.12.2011

Recuerdos de un perfume

Hoy, en mi trote de madrugada, pasé pegada a un tipo que se bajó de un auto a abrir el portón del centro deportivo Speedworks, en Piedra Roja, Colina. Aún bajo un amanecer esplendoroso, el hombre sin querer me golpeó los sentidos con su frangancia: el tradicional aroma de Carolina Herrera, así, a secas. ¿Lo […]

Recuerdos de un perfume

Hoy, en mi trote de madrugada, pasé pegada a un tipo que se bajó de un auto a abrir el portón del centro deportivo Speedworks, en Piedra Roja, Colina. Aún bajo un amanecer esplendoroso, el hombre sin querer me golpeó los sentidos con su frangancia: el tradicional aroma de Carolina Herrera, así, a secas. ¿Lo han sentido? ¡Un gran clásico varonil de los ’90!

Y despertó en mi un millón de recuerdos de un amigo que me encantaba y que cuando yo hubiese dado la vida por él, nunca me pescó. Pasaron los años y cuando se dio cuenta de que yo podría haber sido la mujer de su vida y me empezó a buscar de manera insistente y delirante, para mí ya era tarde. Pero la historia, ahora divertida y en esa época un poco agónica, era casi sensacional. El hombre en cuestión vivía en otra ciudad y nos escribíamos cartas de amor que un día decidí botar por un tema de sanidad mental. Recuerdo perfecto que estos papeles venían pasados a su perfume, el famoso Carolina Herrera. Cómo olvidar cuando olía las cartas de manera infinita y me derrumbaba ante la ilusión de verlo…

Trotando también volví a vivir la vez que mi amigo se vino a mi casa –mi madre lo adora hasta el día de hoy– y dejó en mi baño el gran CH. Ahí partía yo, entre la oscuridad de la noche, tomaba el frasco y lo aplicaba en mi pijama y almohada, para “sentirlo” cerca. ¡La culpa la tenían las miles de hormonas revueltas!

Se los cuento para que recuerden ese aroma que les cautiva la memoria y las hace volver a una divertida historia anterior. A ratos recordar las cosas que hacíamos cuando adolescentes nos ayuda a revivir la vida y a sentirnos felices por lo recorrido. Al menos yo, cuando terminé mi trote y ya el sol se asomaba furioso, tenía dibujada una sonrisa en el corazón :).

Que tengan un gran día! Lleno de aromas ricos!

xoxo

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