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07.06.2012

Mi amigo gay: Entrada Triunfal!

Si hay algo que le envidio a Camilo es lo valiente y power que puede ser a veces. Cuando hay algo, o alguien, que le importa…se convierte en una verdadera fiera. “Saca la Pame Díaz que llevas dentro Sol”, me ha dicho en reiteradas ocasiones, y no siempre es en talla, por lo general, es […]

Mi amigo gay: Entrada Triunfal!

Si hay algo que le envidio a Camilo es lo valiente y power que puede ser a veces. Cuando hay algo, o alguien, que le importa…se convierte en una verdadera fiera. “Saca la Pame Díaz que llevas dentro Sol”, me ha dicho en reiteradas ocasiones, y no siempre es en talla, por lo general, es un consejo serio de su parte. El punto es que Camilo es súper motivado e intenso con sus cosas y el fin de semana se vio envuelto en una situación totalmente incómoda, pero él salió vencedor y se lo rescato…se convirtió en una especie de ídolo. A veces me gustaría tener esa parte más fiera de mi amigo.

La pareja de Camilo estaba de cumpleaños, y como ahora las invitaciones son vía Facebook y cuesta más discriminar en el evento, en la lista de invitados figuraba el ex de su pareja. “Sol, yo tengo que imponerme en esa fiesta, no me puede opacar”. Se le metió en la cabeza que con el “asistiré” del susodicho éste le iba a quitar a su pololo en el carrete, obvio…películas que se pasa.

¡Qué miedo! Porque si hay algo que a mi amiguito querido no le gusta es que alguien sobresalga en su territorio y menos que su relación se vea amenazada. Lo malo es que Camilo trabajaba ese día, por lo tanto, no iba a poder estar desde el principio de la fiesta para recibir a los invitados cual host de evento. Pero tuvo una mejor idea y lo usó a su favor. Así puso su plan “Yo soy el pololo” en marcha…con todo.

Aquí es donde quedé impresionada de lo que quiere a su pareja, lo que es capaz de hacer por él, y cómo defiende lo suyo. Primero decidió que usaría su pega a favor, y llegaría una hora tarde para que los invitados empiecen a preguntar por él. Después…cambio de look. Se iba a cortar el pelo sin decirle a nadie para soprender y me hizo elegir el outfit completo como 3 días antes…para deslumbrar y ser la envidia. Además, por supuesto, dieta express ultra mega estricta de 3 días. Jajaja notable, y todo para marcar territorio.

Y adivinen qué…le resultó perfecto. No llegó una hora, sino una hora y media más tarde, conmigo por supuesto. Pero en vez de sólo entrar…apagó luces, agarró torta, encendió velas y ahí recién hizo su entrada triunfal. Cual patrón de fundo dejó clarísimo quién era el pololo del cumpleañero, y también, que no estaba dispuesto a perderlo por nada.

Yo atrás veía esto y lo guardaba como archivo de imagen en la categoría de cosas que debemos aprender de los amigos. Esa garra y disposición a hacer todo por creer en algo.

Estaban tan felices ambos. Camilo no podía más, porque además de verse mino, le había resultado su plan que en algún minuto tuvo indicios de maquiavélico. Y el cumpleañero casi murió cuando lo vio llegar, pensó que no llegaría por la pega. ¿Y el ex? Según me informaron…no llegó.

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