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22.03.2012

Mi amigo gay: Niñeras SOS

La última ocurrencia de Camilo fue que lo acompañara a cuidar a sus dos sobrinas. Me perdonarán la expresión, pero tienen fama en la familia por ser unos demonios. No las dos, pero la más chica de sólo 3 años es terrible. Cuando se la nombro a Camilo tiembla. Me llamó un domingo en la […]

Mi amigo gay: Niñeras SOS

La última ocurrencia de Camilo fue que lo acompañara a cuidar a sus dos sobrinas. Me perdonarán la expresión, pero tienen fama en la familia por ser unos demonios. No las dos, pero la más chica de sólo 3 años es terrible. Cuando se la nombro a Camilo tiembla.

Me llamó un domingo en la tarde porque su hermana quería salir a comer así que le pidió que fuera por unas horas tipo 8 a cuidar a estas mini personitas. Obvio que me llamó de inmediato y sus palabras fueron: “amiga, te acuerdas que me dijiste que estarías conmigo en todas?”. A lo que contesté sin pensar “define todas”. Resumen ahí estábamos los dos a las 8 pm, en la puerta…como si fuéramos a un entrenamiento militar extremo o algo. Miedo.

Nos habían dejado una bandeja preparada para el torbellino infantil. Tazas para Camilo y para mí, y una fuente con queque y unos chocolates para las pequeñas. La cosa no se veía tan mal.

Todo partió bien, la más grande (de 4 años) es un amor y jugaba tranquila mientras comía queque, la más chica se comió todo los chocolates en tan poco segundos que seguro más de algún pedazo de papel se tragó. Y lo peor preguntaba cada 5 segundos “mamá?”. Así que les inventamos “la mamá está en la ducha”, grave error ya sabrán por qué.

Yo lo único que pensaba era “qué diría Nanas SOS de eso?”. Chocolates? Muy mala idea.

Ok, obvio que después del chocolate y el queque querían jugo. Primer obstáculo, la puerta a la cocina tenía reja con seguro de niños, que obvio, Camilo y yo cual Rachel en Friends no podíamos abrir. 10 minutos y un llamado a su hermana lograron poder abrir la puertecita aquella.

Listo, cada uno con su jugo, estamos tranquilos de nuevo. “Quiero ver monitos”…segundo obstáculo. No sé qué hicimos con Camilo, pero desconfiguramos la tele en video o algo así, el punto es que no podíamos ver tele. Así que les pusimos música y bailaron un poco al ritmo de Gusttavo Lima. Hasta que de la nada la menor se detiene repentinamente me mira y …cueck vomita. La mayor es asquienta, así que entró en pánico y salió corriendo. Obstáculo número 3, le tengo un asco terrible al olor y la textura, y Camilo asumió que no lo limpiaría y corrió al igual que su otra sobrina.

“Camilo, tú me metiste en esto, ahora limpias”, mientras que la mayor le decía “Camilo, estoy hay que contárselo a la mamá”. Lo peor de todo fue que por sacar a la recién vomitada de su vómito, Camilo me la puso en los brazos…y estaba vomitada..ahora yo también estaba vomitada. Camilo explotaba en risa mientras que yo lloraba del asco. Un desastre.

Para rematar la noche de niñeras al rescate, a la décima vez que preguntaron por su mamá, la más grande dijo “está en la ducha yo la voy a buscar”, salieron corriendo y antes de decir NO! volvieron llorando desesperadas. Ahí el llamado SOS fue nuestro, y la hermana de Camilo salió al rescate, 11  de la noche y no queríamos más guerra. Simplemente para eso no servimos.

Camilo me fue a dejar, yo pasada a vómito lo único que quería era ducharme, y cuando me bajé me dice “amiga, mañana definimos TODAS”.

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