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05.12.2012

El misterio de Crepúsculo

El otro día fui al cine con mis amigas a ver la última parte de la saga Crepúsculo…La verdad es que no sé muy bien como describir mi experiencia sin sonar un poco dramática y negativa pero, para simplificar las cosas, voy a abogar por la honestidad: es sin lugar a dudas una de mis […]

El misterio de Crepúsculo

El otro día fui al cine con mis amigas a ver la última parte de la saga Crepúsculo…La verdad es que no sé muy bien como describir mi experiencia sin sonar un poco dramática y negativa pero, para simplificar las cosas, voy a abogar por la honestidad: es sin lugar a dudas una de mis peores experiencias en el cine (y soy una cinéfila confesada).

Me leí los libros porque soy tan adicta a la ficción en papel como a la de la pantalla grande, y simplemente no me pude aguantar. Así que ver las películas para ver la transición de un formato a otro era lo más lógico. Seguí la serie de principio a fin y con cada película salí arrugando la nariz un poco más.

¿Por qué a las niñas (y a varias mujeres adultas también, increíblemente) les gusta esta historia? A parte de lo obvio (hombres sin polera, vampiros inmortales con un sentido de la moda impecable y el romance), es una sobre una mujer poco empoderada, que pasa más de la mitad de la trama en peligro y rogando ser rescatada por su amor verdadero…, para luego cumplir el sueño de casarse, tener hijos y, por supuesto, acceder a la vida inmortal para que el amor dure, literalmente, para siempre.

¿Es realmente eso lo que las mujeres quieren o sueñan con tener?

Investigué rápidamente en Internet qué hacía que esta serie fuera tan seductora para las mujeres pero las respuestas me dejaron poco satisfecha: algunos dicen que el amor entre Bella y Edward es tan puro y prometedor que hace que todas se sientan involucradas en él, otros apelan al atractivo de un hombre caballero, conocedor y empático; otros se quedan con la teoría del amor imposible que finalmente llega a concretarse. Quizás es algo así como el cliché del príncipe azul: es muy guapo -y lo será por siempre-, es millonario, es inteligente, es sensible, defiende a su amada a toda costa, etc, etc.

Yo soy una fiel creyente de que buscamos otras cosas en una relación, pero cuando me enfrento al éxito que ha tenido Crepúsculo, dudo por un minuto si realmente es así. Quizás todo eso de que las mujeres hoy en día son más modernas y que la libertad de la que gozamos nos ha cambiado no es tan cierto…

Y ustedes, ¿qué opinan?

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