Cerrar
Por Autor: Jessica Moreno.
Email WhatsApp Compartido por 3 personas
15.01.2019

¿Cuánto dinero necesitas para ser feliz?

¡Te ayudamos a que nada se interponga entre tú y tu gran sonrisa!

¿Cuánto dinero necesitas para ser feliz?

Estamos acostumbradas a mediar nuestro éxito en la vida según la talla de nuestra billetera. Pero la realidad es que sí necesitamos el dinero para alcanzar un bienestar completo, ya que si las necesidades básicas de una persona no están cubiertas, tiende a vivir en estrés y tiene que utilizar su tiempo y esfuerzo para completarlas en lugar de dedicarse a actividades que le den verdadero placer.

¿Cuánto necesitamos exactamente?

Haciendo una encuesta a 1,7 millones de personas de 164 países, científicos de la Universidad de Virginia y de Purdue intentaron definir la cantidad que hace falta para sentirte satisfecho. Varía mucho según el país, el costo de la vida y las costumbres, pero en una media global de naciones desarrolladas, se calculó que una persona necesita al menos 75 mil dólares por año para vivir bien, mientras que en América Latina 35 mil dólares (aproximadamente 24 millones de pesos) fueron más que suficientes.

Según el estudio, el dinero puede tener un impacto positivo en tu persona cuando, cubiertas tus necesidades básicas, tu presupuesto aumenta de dos mil a 20 mil dólares al año, pues con esta cantidad puedes disfrutar de placeres importantes, pero limitados. Los grandes cambios de estilo de vida suceden en esta área, ya que, por ejemplo, si este año te alcanzó para comprarte un auto serás muy feliz porque ya no tendrás que usar transporte público, o quizás por fin ya pudiste financiar tu computador y te sientes una reina, pero si ya tenías 150 mil, esos mismos 20 mil no tendrán mayor efecto en tu día a día. Sí, puede ser muy cool llegar a ser millonario y disfrutar de lujos a diestra y siniestra, pero esa pequeña área de oportunidad que no supera los 20 mil seguirá siendo la parte más dulce. Aunque no lo creas, sí hay una cantidad máxima en la que los ceros ya no suman felicidad.

Tips

Cuando gane más dinero, viviré mejor: No es cierto. Mucha gente con menor salario vive mejor que personas con sueldo mayor, solo porque saben organizarse. Entre más tienes, más gastas, es una constante en la vida, la cual puede modificarse si sigues viviendo con la misma cantidad una vez que te aumenten el sueldo y pones el resto en tus ahorros, o si cortas gastos impulsivos y dejas tu tarjeta de crédito y tu mente en paz por unos meses.

Presupuestar es privarme: Lo mismo que sucede con las dietas, quieres lo que no puedes tener, y si lo pruebas, te sientes culpable de haberlo hecho. Tu ahorro debe tener un fin para que no te deprimas ni decaiga tu confianza cuando declines una cena o pases de un objeto nuevo. Si tienes un buen plan en mente que te impide gastar, no tienes por qué sentirte mal por ello.

Las deudas me avergüenzan: Se reflejan en tu autoestima como pocas cosas en la vida, ya que conllevan una sensación de fallo y de no ser lo suficientemente capaces de obtener lo que deseamos en la vida, aunque en ocasiones eran necesarias y la situación pudo estar fuera de tu control. Dedícate a pagarlas, no cometas los mismos errores y al mismo tiempo ten un pequeño ahorro al lado, la carga se sentirá más llevadera.

Cuando tenga más, haré más: Ponemos muchas cosas en pausa porque esperamos el momento correcto en el que los planetas estén alineados con nuestra economía. Cuando tenga dinero para un gimnasio comenzaré a hacer ejercicio, cuando pueda pagar las clases empezaré a aprender francés. Te lo apostamos, muchos de esos planes que tienes en mente pueden iniciar ya y sin necesidad de mucho presupuesto. Es cuestión de voluntad.

Lo más importante no tiene precio: Puede sonar cursi, pero piensa en aquellas cosas a las que no renunciarías ni por todo el oro del mundo. ¿Tu mamá? ¿Tu perro? Ahí están tus verdaderos tesoros. Y piensa también en aquellas que si no las tuvieras no podrías disfrutar de un billón de dólares: ¿Tu salud? ¿Tu conciencia limpia que te permite dormir en paz?

Los objetos me definen: Es natural querer integrarte a un grupo cultural y usar las mismas marcas, pero mantener un estilo de vida que se base en la imagen no es sano. Aunque logres tener las mismas cosas caras que el resto, la comparación te llevará a la zona gris que mencionábamos anteriormente y lo material pasará a ser una carga.

¿Lista para armar tu presupuesto?

Comenta este post

cerrar