Cerrar
Por Autor: Itziar Arregi.
Email WhatsApp Compartido por 6 personas
16.01.2019

¿Qué es la burundanga y cuáles son sus efectos?

Conoce más de la sustancia utilizada para cometer robos y abusos sexuales.

¿Qué es la burundanga y cuáles son sus efectos?

¿Estamos ante una leyenda urbana que los medios explotan, o una situación real difícil de explicar? Los expertos se han dividido en los últimos años sobre la incidencia de la burundanga en la sociedad, aunque la mayoría coincide: sí existe. Su impacto es relativo, casi marginal. Nada que ver con otras drogas como la cocaína. Y no solo porque su consumo es bajo, sino porque es involuntario. Cada vez más profesionales de la salud y policiales exigen medidas para luchar de manera eficaz contra este problema. En el Hospital Clínico de Barcelona estiman que 29% de las agresiones sexuales se producen mediante sumisión, y la principal sustancia sigue siendo el alcohol (64%). No obstante, el uso de la escopolamina viene de tiempo atrás, solo que las personas se han intoxicado de manera accidental, creyendo que se trataba de cocaína.

Sobre los casos ocurridos, apenas hay información. A esto se suma que muchas personas no denuncian por vergüenza o porque no recuerdan haber sufrido un ataque. Las autoridades, reconocen, combaten a ciegas este inquietante fenómeno. Tal es el desconcierto, que se ha reportado que en parques céntricos de ciudades importantes crecen plantas con ores en forma de campana, de donde sale la burundanga.

¿Qué es?

Abel Baquero, profesor de Psicología en la Universidad CEU Cardenal Herrera de la Comunidad Valenciana y autor de un libro sobre la materia, nos explica de qué hablamos cuando nombramos al “aliento del diablo”: “La escopolamina es un alcaloide (compuesto orgánico producido por vegetales) que era utilizado originalmente por chamanes y brujos en el continente americano”. Existen referencias medicinales en el Antiguo Egipto y ha llegado a nuestra era en pasajes de la Biblia, Hamlet y hasta en Harry Potter.

Los científicos que han investigado su poder terapéutico la consideran efectiva para prevenir mareos, como antiespamódico al igual que analgésico. El problema es que gente sin escrúpulos ha decidido utilizarla con fines nada nobles. Y es que, según confirma Baquero, su potencial hipnógeno es tan fuerte que es capaz de provocar la pérdida temporal de conciencia, someter la voluntad y llevar a una amnesia total transitoria a la persona que está bajo sus efectos.

Sintomas

El consumo de esta droga suele ser por vía oral, lo que significa una rápida absorción por el tracto digestivo. Los primeros síntomas físicos son sequedad en la boca, enrojecimiento de la piel y una disminución de la sudoración. “También produce taquicardia, vértigo e hipertensión”, señala el psicólogo. En dosis altas puede causar convulsiones, arritmias, insuficiencia respiratoria, colapso vascular y hasta la muerte. Pese a estos efectos, “desaparece de la orina en las 12 primeras horas desde que se administra y son necesarias complejas técnicas de análisis toxicológico para su contraste y detección”, indica el experto.

Todos los profesionales médicos, de policía y judiciales consultados coinciden en que la burundanga es muy mediática, y alertan sobre la existencia de “decenas” de drogas que pueden dormir a cualquiera o dejarla a merced de órdenes ajenas. Es la más exótica, pero los tranquilizantes son más frecuentes. A veces basta con poner tres tranquilizantes-ansiolíticos en un cóctel para conseguir que una persona sea totalmente vulnerable. También las benzodiacepinas (los clásicos sedantes) tienen efectos relajantes, hipnóticos o amnésicos. Y el éxtasis líquido provoca una pérdida de control increíble, aunque en este caso el resultado es contrario: la excitación.

De todos modos, los profesionales insisten en que la sumisión química es una realidad anecdótica (lo ideal sería que desapareciera o al menos se mantuviera en este nivel) y que lo más preocupante sigue siendo el consumo de drogas de abuso (marihuana, cocaína, éxtasis…), el que cada vez se produce a edades más tempranas (se suelen tomar a partir de los 13 años).

¿Qué hacer si eres víctima?

Contacta a tu familia (También vale un amigo): Explícales qué ha ocurrido y no te preocupes si tienes lagunas de memoria o confusión. Comparte lo que recuerdes.

Anda al hospital: Te harán un chequeo ginecológico y psicológico, y un screening para detectar sustancias tóxicas: cocaína, anfetaminas, opiáceos (heroína), alcohol y cannabis.

Denuncia: No hace falta que sea al momento. Tómate un tiempo para tener claro qué supone involucrarte en un juicio. Carabineros puede informarte de todo el proceso.

Comenta este post

cerrar